martes, 17 de julio de 2012

Tundra




La tundra este ecosistema(del ruso тундра, y este del sami kildin tūndâr, que significa "llanura sin árboles") es un bioma que se caracteriza por su subsuelo helado, falta de vegetación arbórea, o en todo caso de árboles naturales, lo que es debido a la poca heliofania y al estrés del frío glacial; los suelos, que están cubiertos de musgos y líquenes, son pantanosos con turberas en muchos sitios. Se extiende principalmente por el Hemisferio Norte: en Siberia, Alaska, norte de Canadá, sur de Groenlandia y la costa ártica de Europa. En el Hemisferio Sur se manifiesta con temperaturas mucho más parejas durante el año y en lugares como el extremo sur de Chile y Argentina, islas subantárticas como Georgia del Sur y Kerguelen, y en pequeñas zonas del norte de la Antártida cercanas al nivel del mar.
La tundra ocupa aproximadamente un quinto de la superficie emergida. Subiendo las latitudes en dirección a ambos polos del planeta comienzan (entre los 45 y 60°, tanto norte como sur) las zonas de tundra. Bajando estas latitudes se suelen encontrar bosques de coníferas ( la taiga en el Hemisferio Norte) con algunas betulaceas enanas (es decir la taiga), en el Hemisferio Sur con bosques y selva húmeda fría antiboreal de fagáceas seguidos de coníferas australes.
También existen biomas semejantes a los de tundra por efecto de altura, como en el Tíbet y en diversos niveles de las montañas alrededor del mundo como ocurre en zonas tropicales.
Se pueden distinguir dos tipos de tundra: alpina y ártica; la alpina, o de alta montaña, se encuentra en zonas montañosas, mientras que la ártica se encuentra en zonas más bajas en donde se forman charcos y es en ésta donde hay mayor presencia de vegetación.

Situación y Clima

 

Son zonas cercanas a los polos, en torno a los círculos polares donde los inviernos son extremadamente fríos y los veranos cortos y frescos, con lluvias ligeras en verano y nevadas el resto del año. Su clima polar propicia que durante los largos inviernos la temperatura permanezca por debajo de los cero grados y que el terreno esté cubierto por hielo y nieve. En cambio durante los cortos veranos la temperatura puede variar de cero a diez grados centígrados por lo que grandes extensiones se convierten en pantanos en esta época, debido al deshielo y a que los suelos no permiten que se filtre el agua debido al permafrost que favorece la solifluxión, dando lugar a pantanos (turberas).

Carbono

Cabe resaltar que más de un tercio del carbono secuestrado en el suelo se encuentra en las áreas de taiga y tundra. Cuando el permafrost se funde un poco, libera carbono como dióxido de carbono, efecto que se ha observado en Alaska. En los años 70, la tundra era un depósito de carbono, pero en la actualidad se le considera más como una fuente de carbono gaseoso.

Fauna


La fauna, en las tundras, tiene la necesidad de protegerse del frío, para esto los distintos organismos poseen diferentes formas para protegerse del frío dependiendo de su regulación de la temperatura. Así, algunos animales, desarrollan un denso pelaje y acumulan una gran cantidad de grasa subcutánea, su relación superficie volumen es lo más pequeña posible para así aislarse del frío. Otros construyen galerías en la nieve cuando no hay en el suelo, y por último algunos migran en épocas muy frías como el reno y el caribú.
Los poiquilotermos por su parte, contemplan estados de resistencia al frío, con ciclos de desarrollos cortos en épocas cálidas, abundan los insectos ápteros y acuáticos, escasean los reptiles y anfibios.
Los niveles tróficos son muy cortos en invierno, con pocas especies no migratorias, aumenta la cadena trófica con la llegada de los animales migratorios. En ecosistemas litorales las aves y los mamíferos litorales como focas y lobos de mar (Otaria flavescens) también son un importante componente migratorio. Dado lo anterior y la poca diversidad de presas, los cambios de uno afectan al conjunto y de ahí las grandes fluctuaciones poblacionales periódicas de las tundras, mayor de lo que es general.
Entre los animales podemos encontrar herbívoros, como el caribú, reno, buey almizclero, liebre ártica, cabra nival y el lemming, y carnívoros, como el oso blanco (en el extremo norte) lobo, halcón gerifalte, oso kodiak y el búho nival; los salmones son, en gran medida, la base de la red trófica para la fauna de este bioma

Flora

La vida vegetal se ve expuesta a bajas temperaturas lo cual le dificulta su supervivencia debido a la dificultad para conseguir agua la cual esta congelada en la mayor parte del año, además la materia inorgánica mineralizada es muy pobre debido a la baja tasa de descomposición de la materia orgánica. En las tundras donde las temperaturas son inferiores a 10 °C en el mes más frío y períodos anuales sin hielos inferiores a 3 meses se imposibilita el crecimiento arbóreo, por lo que las plantas comunes son los musgos y líquenes, que no pasan los 10 cm de altura, gracias a los fuertes vientos que los hacen mantenerse pegados al suelo.

Tundra ártica:
En la región ártica de la tundra, el corto y fresco periodo vegetativo hace imposible el desarrollo de los arboles. Diversas matitas resistentes al frío, a menudo verdes todo el año y microfilas, y sauces enanos, se reúnen allí para formar matorrales bajos; en las faldas meridionales más templadas se hallan todavía praderas ricas en especies; pero por lo demás aguazales ricos en musgos y cárices, cuya formación viene favorecida por el hecho de estar el suelo permanentemente helado en profundidad, y sobre todo pedregales poblados principalmente de musgos y líquenes, constituyen el cuadro típico de los gélidos desiertos conocidos con el nombre de “tundra”.
El centro de, el oeste y el norte de Europa pertenecen casi por entero a la Gran Región Nemoral Eurosiberiana. En sus bosques aciculifolios siempre verdes, que constituyen una faja que va ensanchándose hacia el Este y soportan incluso los inviernos más fríos de Siberia (temperaturas medias de enero inferiores a -40ºC) y que en las altas montañas llegan hasta latitudes mucho más bajas, predominan en inmensas extensiones pinos, abetos rojos, abetos y alerces. Generalmente es estos bosques domina una sola especie. Sólo en pequeña cantidad y especialmente en los claros naturales y artificiales les acompañan algunas especies planifolias, como abedules, alisos, álamos y sauces. Con estos bosques de coníferas limita por el sur una faja de bosques planocaducifolios que pierden la hoja en invierno. En el interior de Asia esta faja se hace muy estrecha y aun llega a faltar por completo.
La tundra ártica extiende sus dominios hasta el desierto polar. Lo más característico es que la vegetación se dispone en forma de retículo, dejando en la malla extensiones más o menos grandes de suelo desnudo, que constituye en elemento dominante del pisaje, llegando a suponer hasta el 50% de la superficie. El hielo convierte el suelo en una interminable sucesión de grietas, fisuras, y montículos. Los musgos, aunque muy importantes en el conjunto de la vegetación, no forman un manto continuo y uniforme, lo cual permite, además, un mejor calentamiento del suelo. Así, por más que el clima de esta zona sea mucho más crudo que en la tundra típica, el ambiente está más diversificado y ofrece más oportunidades de colonización; de modo que, paradójicamente, la vegetación no es más pobre. Por supuesto, los arbustos faltan por completo, si exceptuamos el minúsculo Salix Polaris que vive entre los musgos dejando asomar tan solo las inflorescencias y las hojas superiores. Ciertos grupos de plantas, muy abundantes en la tundra típica, aquí faltan o están muy mal representados -por ejemplo, las ciperáceas. Otros, en cambio, cobran una importancia inusitada: las gramíneas, por ejemplo, que llegan a formar céspedes, o multitud de hierbas dicotiledoneas- géneros Saxifraga, Draba, Luzula, Papaver, etc.- que en la tundra típica vivían recluidas en biotopos muy localizados.


·         Tundra arbustiva:
En la tundra arbustiva (la más meridional), el tapiz muscinal dominante aparece interrumpido por un estrato discontinuo, de medio metro de altura, compuesto de alisos, abedules y sauces arbustivos (Alnus crispa, Betula nana, Salix arcrica, respectivamente). A su abrigo crecen plantas herbáceas tanto monocotiledóneas (gramíneas, ciperáceas) como dicotiledóneas, además de algunos arbustos enanos como Salix herbacea, Vaccinium uliginosum y otros. En conjunto, buena parte de la flora de esta tundra procede de las formaciones vegetales más meridionales.


·         Tundra típica:
La tundra típica, situada más al norte, es el reino de los musgos. Éstos forman un denso tapiz de 5 a 7 centímetros que domina todo el paisaje, prestándole una gran monotonía; como más abundantes (Hylocomium splendens, Tomenthypnum turgidum, Rhaconitrium lanuginosum, y diversas especies de Dicranum y Polytricum. Junto a los musgos, la vegetación herbácea más abundante está representada por diversas especies de Carex, en particular C.ensifolia. Los líquenes, de los que xiste una extraordinaria diversidad, solo cobran importancia en hábitats puntuales, como los suelos arenosos o rocosos.


Cadenas tróficas de la tundra:


Las mayores plantas de la tundra son casi todas leñosas; forman ralas agrupaciones de abedules y sauces, que en la madurez apenas llegan a la altura de las rodillas. También abundan los miembros de la familia de los brezos: la mayoría dan frutos en bayas y son parte importante de la dieta de muchos animales de la tundra; incluso el oso polar se atiborra de bayas de arándano de los pantanos, durante el otoño. Con las plantas leñosas crecen plantas herbáceas, que a menudo sobrepasan en altura a las primeras y que en verano proporcionan una breve explosión de color, para morir al aproximarse el invierno.
La fauna de la tundra es de una sorprendente riqueza para un medio que parece tan inhóspito. Entre los animales mayores está el buey almizclero y, en verano, el reno (Caribú en Norteamérica). Los predadores son menores: lobos, zorros árticos y glotones, que se alimentan sobre todo en ssliks, topillos y lemmings. Estos mamíferos se hallan adaptados al frío, mediante su pelaje espeso y cálido y una capa de graso bajo la piel. El peligro de congelación de las extremidades queda reducido por su forma compacta y sus hocicos, orejas, y colas cortas.